Un náufrago español llega a Yucatán en 1511 y nunca vuelve.
Entre cautiverio, guerra, lengua y linaje, Gonzalo Guerrero
deja de ser soldado de Castilla para convertirse en una figura
ambigua: protector, traidor, estratega, padre, nombre.
En 1511, Gonzalo Guerrero naufraga en las costas de Yucatán. Lo que empieza como una historia de supervivencia se convierte en una transformación lenta y ambigua: un soldado castellano obligado a aprender otra lengua, otros ritmos, otra relación con el cuerpo, la guerra y el territorio.
Aj K'atun sigue ese tránsito sin convertirlo en mito heroico ni en relato de conversión. La novela se mueve entre el mar y la selva, entre la violencia de la conquista y las formas de poder que organizan la vida cotidiana: la deuda, el linaje, el alimento, la memoria, el miedo.
Con una prosa sensorial y brutal, el libro explora los márgenes de la historia oficial: allí donde la identidad no se declara, sino que se desgasta; donde sobrevivir también significa perder algo.
Estudió arquitectura y pintura clásica: una formación que marcó su manera de trabajar —pensar con las manos, construir para entender. Durante dos décadas desarrolló entornos inmersivos, instalaciones interactivas y sistemas de realidad virtual en Hong Kong, China y América del Sur. Investigador en City University of Hong Kong y Hong Kong Baptist University, cofundador de IDv Labs y director de Dogrush Studios desde 2008.
Hoy construye infraestructura de agentes de IA y escribe sobre mentes digitales en Substack, abordando temas de inteligencia artificial, sistemas y futuros posibles.
Aj K'atun tomó forma en los márgenes de ese trabajo técnico. La historia de un hombre que atravesó un mundo que no eligió y se transformó en el proceso. La novela es una pausa entre proyectos y una puerta de entrada a investigaciones profundas sobre inteligencia artificial.
El libro fue escrito en un año —desde fines de enero de 2025, cuando DeepSeek abrió el acceso a modelos de razonamiento potentes, hasta inicios de 2026. Lo que empezó como un experimento de escritura asistida se fue convirtiendo en algo más específico: construir las herramientas que la novela necesitaba.
Al final del proceso existe un editor propio con biblia de personajes, rastreador de contradicciones, notas por capítulo, y herramientas de revisión con IA. No como atajo, sino como infraestructura que permitió sostener una obra larga con coherencia interna.
La novela y sus herramientas son parte del mismo proyecto.
Ver el editor en acción